
Déjame Partir. . .
déjame a la mitad, sin sentido, sin excusas, sin futuro...
llévate de mi lo que más te sirva, pero déjame partir..
Ya no te tengo, ni entre mis sueños, ni en las lunas inmensas, ni en las noches ni en mis manos... ya no te tengo, ni en mis versos mal sonados, ni en la lluvia que me inunda el corazón apretándolo despacio, a punto de partirse en cuatro.... a punto de olvidarse de ti y tus caprichos constantes...
Ya no te quiero, pero cuánto te quise... y aunque me vaya, ésa mitad mía se queda adherida a tu sombra y a tu espacio... ésa mitad mía que me deja un vacío sofocante, ese vacío que pesa tanto y que me debilita cuando recuerdo lo dulce de tus besos, cuando recuerdo lo suave de tu piel, cuando recuerdo tu cuerpo entrelazado al mío, en noches de lluvia, cuando aún siento tus labios en mi cuello, tus manos en mi espalda, tus ojos en los míos desnudándome el alma, cominéndome y descifrándome en cada mirada profunda que se te escapaba recorriendo mi cuerpo, haciendolo tuyo sin siquiera tocarme...
Ya no te quiero, pero tal vez me miento... porque respiro tu aroma de canelas y frutas, porque te quedas conmigo pesándome tanto, partiéndome en cuatro, grabado en mis manos, tu cara tan linda, tus ojos que se clavan como agujas en mis pupilas, y me miento porque por más que lo intento no puedo, no quiero partir, tu vacío se hace inmenso dentro mío, tus caricias me duelen sangrando cada pedacito de mi piel que te extraña, tus miradas me doblan, tus abrazos consumen, dejando la mitad que me queda, hecha pedazos... tan débil, tan frágil, pero llena de ganas de olvidarte, de dejarte libre, como siempre lo has sido... aunque no me extrañes, aunque ni siquiera notes mi ausencia, aunque no te importe... como siempre ha sido... un poquito viva, un poquito muerta entre tus manos... un poquito tuya, un poquito ajena de mi misma... porque quise regalarte lo que era perdiéndome entre tus mentiras embusteras, entre los días que no estabas cuando más me eras necesario, cuando el silencio hablaba tanto y partía en dos la soledad que me envolvía...
... Déjame partir, con el alma colgada de mis pies descalzos... déjame a la mitad, llévate de mi lo que quieras, mis excusas, mi futuro, mis sentidos... pero déjame partir...
Y déjame 20 besos guardados en mi cajón, que me envenen lento, muy lento si no logro arrancarte de mi... para no volver a verte, para ya no sentir... que sigo siendo un poquito tuya, un poquito ajena, un poquito viva, un poquito muerta entre mis ganas, entre tus manos, entre mi mitad vacía y la mitad que me queda para continuar mis días...



No comments:
Post a Comment