He me aquí de nueva cuenta, con ganas de hacer mil cosas y con un pedazo de tiempo muy pequeño en mis puños... mi reloj marca las 4:31 en punto, y hace alrededor de dos horas que llegué del intrañable calor que rodea al valle de Mexicali... yo iba no con menos ganas de pasármela muy bien de lo que me lo pasé, el calor ya había pasado a otro punto menos imporante después de ese baño de espuma que cayó como avalancha en el antro al que fuimos, calor que no irrumpió tras la puerta del lugar, puesto que había refrigeración hasta el rincón más solo de la noche, y obviamente después de un par de caballitos con limón, uno se sentía en la punta más alta del Everest con tan sólo un parpadeo.
Y en la mañana siguiente, de vuelta a la realidad, un sol sonriente saludaba con gusto, un rico desayuno y una ciudad aguardando por otra aventurilla, solo que esta vez, tuvimos que ponernos "nenas" y hacerle más caso al sillón de la sala para dejar nuestra silueta pintada por todo el tiempo que "desperdiciamos" sentados ahí, incluso la vocesilla del "Eggi" gritó: "ya quiero que se acabe hoy!... No me ha gustado hoy..." y así fue hasta en la noche, salimos a comer unos "dogos" (hot dogs) en bola, y regresamos poco depsués de las 9 y aunque trataramos de evitarlo, las punsadas en las cienes todavía bailoteaban en nuestras cabezas... (bueno, en la del Eggi)... haha ok, les diré quien es "el mencionado Eggi", para aquellos que lo conozcan, favor de no decirle así, "nos reservamos el derecho de mencionar ese apodo", Oscar González... andale andale güero!!
El lunes fue un poco más "ajetreado" por decirlo de alguna manera, un poco más movido, tomamos un camión a plena luz del día, era chistosa la sensación de mis chanclas en el pavimento, como que estaban un poco más aguadas de lo normal, ibamos sudando en busca del Eggi, tocamos a la puerta, y el nos hacía burla desde adentro de la casa por el rayazo de sol que nos cubría, y vaya que nos hizo burla!! Nos alcanzó un amigo agrio que tenemos por ahí, y terminamos de ver "Big Fish", que es una de mis películas favoritas por cierto. Después nos encaminamos a casa a comer, y nos esperaba una deliciosa "Carne en su Jugo", una vez terminado de comer nos fuimos a visitar a algunos de los familiares de nuestra anfitriona... y hasta comí Queso Oaxaca!!! Yujuuuu =)
Pasó la noche, con estrellas, una luna preciosa casi como el queso que hacía poco me acababa de comer y el insoportable ruido de la refrigeración hehe... a la mañana de hoy, no teníamos ganas de regresar aquí, teníamos flojera de hacer tareas, de estudiar y del camino con un sin fín de vueltas, yo no entiendo por que hacen las carreteras curvilíneas y no rectas!!!!! Si ya sé, es de acuerdo al camino, a los cerros, pero ahhh me chocan las curvas! Siento como me continúa dando vueltas la azotea! El camino de regreso se me hizo muchísimo más corto que el de ida y me marié menos. Pero fue tan corto el tramo de la Rumorosa, que me quedaron ganas de detenerme y observar todo eso que estaba por debajo de mis pies: impresionante, imponente, peligrosa... traté de contar los carros hechos añicos en los barrancos, pero una vez perdida la cuenta, no había marcha atrás, cruces por un lado, cruces por el otro, viento caliente, un cielo totalmente despejado y tan lleno de azul; un camino entre piedras y montañas... paisajes de cerros y viñedos; hasta llegar al horizonte verde-azul que caracteriza a Ensenada, con su viento fresco, e inclusive frío y un sol que parecía clonado en el espejo del mar profundo...
Han pasado casi 23 minutos desde que empecé (y otros 15 en lo que chequé la ortografía), que curioso, todo lo que conté pasó durante los últimos tres días, y yo lo acabo de revivir en 23 minutos... y ahora me encuentro entre mesas, sillas y un atardecer que me estoy volviendo a perder...
Y en la mañana siguiente, de vuelta a la realidad, un sol sonriente saludaba con gusto, un rico desayuno y una ciudad aguardando por otra aventurilla, solo que esta vez, tuvimos que ponernos "nenas" y hacerle más caso al sillón de la sala para dejar nuestra silueta pintada por todo el tiempo que "desperdiciamos" sentados ahí, incluso la vocesilla del "Eggi" gritó: "ya quiero que se acabe hoy!... No me ha gustado hoy..." y así fue hasta en la noche, salimos a comer unos "dogos" (hot dogs) en bola, y regresamos poco depsués de las 9 y aunque trataramos de evitarlo, las punsadas en las cienes todavía bailoteaban en nuestras cabezas... (bueno, en la del Eggi)... haha ok, les diré quien es "el mencionado Eggi", para aquellos que lo conozcan, favor de no decirle así, "nos reservamos el derecho de mencionar ese apodo", Oscar González... andale andale güero!!
El lunes fue un poco más "ajetreado" por decirlo de alguna manera, un poco más movido, tomamos un camión a plena luz del día, era chistosa la sensación de mis chanclas en el pavimento, como que estaban un poco más aguadas de lo normal, ibamos sudando en busca del Eggi, tocamos a la puerta, y el nos hacía burla desde adentro de la casa por el rayazo de sol que nos cubría, y vaya que nos hizo burla!! Nos alcanzó un amigo agrio que tenemos por ahí, y terminamos de ver "Big Fish", que es una de mis películas favoritas por cierto. Después nos encaminamos a casa a comer, y nos esperaba una deliciosa "Carne en su Jugo", una vez terminado de comer nos fuimos a visitar a algunos de los familiares de nuestra anfitriona... y hasta comí Queso Oaxaca!!! Yujuuuu =)
Pasó la noche, con estrellas, una luna preciosa casi como el queso que hacía poco me acababa de comer y el insoportable ruido de la refrigeración hehe... a la mañana de hoy, no teníamos ganas de regresar aquí, teníamos flojera de hacer tareas, de estudiar y del camino con un sin fín de vueltas, yo no entiendo por que hacen las carreteras curvilíneas y no rectas!!!!! Si ya sé, es de acuerdo al camino, a los cerros, pero ahhh me chocan las curvas! Siento como me continúa dando vueltas la azotea! El camino de regreso se me hizo muchísimo más corto que el de ida y me marié menos. Pero fue tan corto el tramo de la Rumorosa, que me quedaron ganas de detenerme y observar todo eso que estaba por debajo de mis pies: impresionante, imponente, peligrosa... traté de contar los carros hechos añicos en los barrancos, pero una vez perdida la cuenta, no había marcha atrás, cruces por un lado, cruces por el otro, viento caliente, un cielo totalmente despejado y tan lleno de azul; un camino entre piedras y montañas... paisajes de cerros y viñedos; hasta llegar al horizonte verde-azul que caracteriza a Ensenada, con su viento fresco, e inclusive frío y un sol que parecía clonado en el espejo del mar profundo...
Han pasado casi 23 minutos desde que empecé (y otros 15 en lo que chequé la ortografía), que curioso, todo lo que conté pasó durante los últimos tres días, y yo lo acabo de revivir en 23 minutos... y ahora me encuentro entre mesas, sillas y un atardecer que me estoy volviendo a perder...


