Monday, April 20, 2009

Lluvia, Besos, Miedo ...


Tienes Miedo . . .

Yo también . . . si éso te sirve de consuelo. . .

Yo también me puse a pensar, a sentir, a tratar de olvidar...
Me hiciste recordar lo que a lo largo de éstos meses me costó tanto trabjo aceptar, hiciste que se me helara la sangre... y no te entiendo, te gusta estar conmigo, pero no mucho tiempo, me besas, me tomas, me deshaces, me pierdes, me encuentras, me haces temblar... y entonces me vuelvo a perder, porque tus ojos gritan tantas cosas, tus brazos sujetan tan fuerte, y de nueva cuenta me pierdo, en ése laberinto de manos, de piernas, de besos, de abrazos, de ti y de mi... Por qué me miras de ésa forma si sólo soy un momento placentero en tu agenda? porqué te gusta mi mirada y mi cara inocente si las olvidas cada que regresas a tu mundo volviéndote frío como según es tu costumbre? Por qué me pides que me quede si el que se da la vuelta eres tú? Porque tienes Miedo... y créeme, yo soy la más inofensiva en este teatro en el que se le escapa la inocencia a mis ojos, besándote lento y suave, entregándote de nueva cuenta una parte de mi, que rechazas en nuestro laberinto, porque sólo soy un momento, cuando cerramos la puerta, donde nos escondemos incluso de nosotros mismos, donde se separan nuestros pasos para volverse a encontrar cuando decidimos jugar con el destino irrefutable, cuando te escondes, cuando te encuentro, cuando me escondo y me descubres... no me asusta el que te vayas, porque sé en dónde encontrarte... a veces la que se asusta al irse soy yo, pensando que tal vez dejé mi alma ammarradita a tu cintura...

No te asustes, yo no te quiero eterno, quizá a medias, porque no puedo quererte completo, me partirías en dos, en cinco, en veinte... no te necesito siempre, porqué sé que ése término ya está desgastado en tu inconsciente, sólo te necesito a ratos, cuando decido olvidarme de lo frágil que soy, y me arriesgo a descubrirte, a observarte, a aprenderte, delineandote pedacito a pedacito, guardando el sabor de tus labios para alimentar mis ansias cuando acepto que cuando estás conmigo es cuando más sola me encuentro... guardando el color de tu mirada, que da pinceladas de ternura y añoranza, tu mirada que me grita que me quede, que a veces susurra lo frágil que tú también eres, guardo el calor de tus manos y la fuerza de tu abrazo, para cobijarme en noches tan frías como ésta... guardo tus palabras y tus preguntas, para armar el rompecabezas de los días que te arriesgas a comer de mis labios y al abrazar mi espalda en ése silencio tan nuestro que es donde me descubres y te descifro, te quedas callado también, junto con el viento y la lluvia que hacen que el tiempo se detenga y me recuerda que sólo somos éso, un momento suspendido en la ironía de las coincidencias y las cosas que se dan solas sin mayor esfuerzo... un momento en donde nos quitamos las máscaras y nos entregamos en un beso, un lenguaje sólo nuestro, que finalmente se traduce en aquel silencio que vuelve a partirme en dos, en cinco, en veinte... y tiemblo, por no saber quedarme, por no querer hacerlo, porque se llena todo de ti, aunque nisiquiera estés...

Tienes Miedo... y honestamente no deberías, si me lees entre palabras y me encuentras, descubrirás, que me tienes en las líneas de tus manos, que en tus puños soy tan débil, que al tenerte y no tenerte, detienes mi tiempo y mis pasos, porque en noches como ésta, me dueles, me deshaces, me desarmas... porque, me tomas de la mano, (hoy fue la primera vez que lo hiciste), me abrazas, y no sé qué sentir, porque siento tanto, que a veces me gustaría entender más y sentir menos, y entonces me dices lo vulnerable que te sientes, cuando la que sigue temblando soy yo... no de miedo, sino de frío... me da frío saber que soy algo, pero no suficiente, me da frío saber que tú eres más que suficiente, pero no quieres permanecer aqui... frío, lluvia y viento.

A qué le temes? Si me tienes en cada beso que te doy, a caso no lo sientes? ... que cuando acaricio tu cara, sólo es para guardar su hermosura en mis manos y guardarte en sus líneas que te esconderán celosas ... que cuando te abrazo es porque quizá sea el último abrazo que me animo a darte, porque no quiero que me rompas, aunque eso se me olvida cuando entrelazo tus labios con los míos, y me vuelvo parte del silencio que nos envuelve y nos debilita mutuamente... que nos llena de miedo, de verdades entrecortadas, de besos y caricias, un solo momento en nuestro laberinto de ilusiones rotas y palabras que se quedan suspendidas en el aire, empapándose con la lluvia que nos disuelve...

Thursday, April 16, 2009

Vuélveme Luna Menguante


Se torna oscuro, mi cuarto, mi tacto, mis ojos y el hilo de mis pensamientos, que a veces, sólo a veces quisiera cortar... en la oscuridad te pierdes, y te vuelves sombra, conjuro, delirio, espasmo... me vuelves tranquila y segura, me vuelves silencio, me vuelves oscura dentro de tu penumbra. Se calla mi mente y mi boca, se viste de gris mi sentir, no sé si siento, no sé si vivo, y me pierdo entonces en la palma de tu mano, que sofoca, que me asfixia, que detiene mis latidos y me vuelve oscura, silencio, segura y tranquila, una herida abierta que se vuelve más profunda con el pasar de los días... 

Y puedo describirte sin mirarte, hasta puedo describir el aroma a sándalo, maderas, toronja, y especias de tu cuello, de tu piel abotonada a tus huesos, puedo percatarme de tu ausencia tan presente en las noches de lunas menguantes, puedo delinear tus ojos de miel y la redecilla de pestañas que atrapa tus sueños, puedo delinear tus labios en el aire y soplar besos que le lleguen a tus boca... puedo delinear el trazo de tu cara, de tus brazos, de tu cuerpo entero, y quedarme sin aliento y sin ganas de dormir porque inundas la oscuridad de mi cuarto, la oscuridad de mi cuerpo, de mis ojos sonámbulos, de mi mente despierta, del hilo de mis pensamientos, dónde cuelgas tus sonrisas, tus palabras y tus besos...

No sé si siento, y siento tanto, te siento a ti, presente en cada idea, en cada conjuro, en cada sombra que nubla mi memoria, en cada sueño, en cada mirada que se pierde entre las nubes y los árboles, entre la noche con o sin lunas, tan menguantes o crecientes, qué más da...

Y siento tanto, que no sé realmente lo que siento, detrás de mi barrera están tus obstáculos, detrás de ti estoy yo, tan oscura y tan tranquila, la que desespera es mi alma que no descansa buscando la tuya en ése laberinto de besos y caricias, de miradas y palabras, de obstáculos y silencios, de sueños olvidados y mis ganas de decirte que me gusta sentirte dentro de mi, confundiendo mis ideas, jugando entre mis arterias, asfixiándome, oscureciéndome, debilitándome, fortaleciéndome, haciendo pedacitos mis escalofríos, apretando el hormigueo de mi estómago, sujetando el racimo de mis dedos, adentrándote en mi corazón, que a veces, sólo a veces deja de latir unos segundos...

Ya no te ocultes en el silencio, me gusta oír lo que callas y me gusta encontrar lo que ocultas, me gusta ver cómo se te ilumina la mirada y tu rostro cada vez que me dices lo que piensas, lo que crees que estás pensando y lo que piensas que estás creyendo... déjame acomodarte mis palabras, y encuéntrame entre ellas...  deja del lado al mundo y vuélvete infinito, pero no solitario ni frívolo, déjame cubrirte los pasos, envenenarte los labios y sacudirte los miedos... encuéntrame en mis líneas y derrite mi cuerpo de cera con el calor de tus manos...

Vuélvete noche y vela mis sueños, vuélveme luna menguante cobijando tus pasos, formando tus besos y escóndeme entre tus sábanas y tu sentir, entre tu piel y la redecilla de tus pestañas, entre tus labios y tu voz… que a veces grita, que a veces se oculta en los pendientes de mi oido... tu voz que confunde mis silencios, que estropea la conjugación de las sílabas y verbos que pretenden llegar a ti ... con el viento, con la noche, con la luna, conmigo entre líneas... entre minutos, y días, entre segundos interminables porque detienes mi tiempo y lo vuelves retrógrado, sombrío, oscuro... delirio y conjuro de Ti.

Monday, April 06, 2009

TorBellino

Dónde estás? Me estoy acostumbrando a ti... Eso no es bueno, porque sé de antemano que no vas a quedarte, lo dejaste muy claro y yo también... Pero, inevitablemente me estoy acostumbrando a ti, a ésa forma de mirar, tan delicada y profunda, tan efusiva y tan fría a la vez, tan cambiante, que puedes entregarte en la dilatación de tus pupilas y de repente se vuelve filosa y llena de sensaciones punzantes que hacen que te pierda los pasos, a ésa forma de tocarme, a ésa forma tan tuya de, en cierto modo, adueñarte de mi voluntad que está más frágil que nunca... ésa forma tan tuya de chantajearme con tus besos sutiles, tus besos profundos, tus abrazos tan fuertes, tu cara tan linda, y tu inexplicable forma de comerme en una sola mirada... ése chantaje tan tuyo, que vuelve de cabeza mis ideas y se adueña de nuevo de mi voluntad que pareciera es tu mejor aliada... sin importar si es tan tarde, sin importar si suena el teléfono, sin importar si es mitad de semana o un fin de semana cualquiera...

Dónde estás? No sé si en mi mano derecha o en la izquierda, no sé si en mi cuello que deshaces con tus labios, o en mi espalda que aferras entre suspiros y miradas, entre besos alternos y sutiles caricias que te entregan una parte de mi...

Me estás acostumbrando a ti, y a veces me siento traidora de mi misma, por entrgarme a veces, por tener que limitarme para no caer como presa fácil en tus manos, por tener que frenarme y no ser tú el que caiga en las mías, y respiro consciente de que estás conmigo, abrazado a mi pecho, entrelazando mis piernas con las tuyas, entrelazados en una lluvia de minutos que nos vuelven cómplices, una simple lluvia que se evapora al cerrar la puerta del coche y salir en direcciones opuestas, una lluvia de silencios cuando hay alguien más, una lluvia de besos y caricias cuando deslizas tus dedos por debajo de mi blusa y tus pupilas dilatadas comienzan a desencadenar el delirio de mi voluntad inofensiva...

Torbellino de sensaciones, culpabilidad de no poder quererte, no porque no pueda hacerlo, sino todo lo contrario, hacerlo sería tan sencillo, pero a la vez sería una muerte lenta y segura, un escape suicida, porque sólo quieres tenerme a ratos, porque no hay más que ofrecer de tu parte, ni más que yo deba sentir, sería una traición más a mi lista...

Me gustas, me gusta saber que te gusto... me hubiera gustado no nada más pertenecer a tu cama, estaba dispuesta a quererte despacio, a descubrirte día con día, a obsequiarte todo lo que se esconde aquí adentro, sin embargo, tú no estuviste dispuesto a recibirlo, y optaste por tenerme a veces y olvidarme otras... no es un reclamo, simplemente así es... yo lo acepto, yo te tomo, de igual forma me tomas; a veces pareciera que realmente quisieras quedarte, a veces tus ojos dicen más que tus labios, a veces tus besos dicen aun más que tus ojos, a veces tus manos tatúan tus trazos en los míos, volviéndote a adueñar de mis besos y mi cuello, a veces quisiera que te quedaras, a veces quisiera cerrar mis ojos para no descifrar tus miradas... a veces, sólo a veces quisiera cerrar mis ojos para no verte regresar a tu vida sin mi...

Me estoy acostumbrando a ti, sigue siendo igual de malo, sólo espero que no duela tanto el día que decidas partir...