
Entre espacíos vacíos, estás oculto... entre mi garganta y el filo del viento que me parte... entre susurros y caricias deformes, entre la noche y la lluvia fría, entre la lejanía que te acerca constante y las lágrimas que brotan solas sin mayor esfuerzo.
Entre tu ausencia y mi desespereanza, me encuentro... entre las ganas de dormir para olvidarte aunque sea sólo un poco, entre espejos y demonios, entre tu ausencia y la turbia soledad que me acompaña contenta, estoy sin querer siquiera, entre recuerdos y sueños, entre flores secas y líneas rotas.
Entre fotos, y risas y besos, estamos Tú y yo al cerrar mis ojos, deteniendo el tiempo, y los abro con el anhelo de no poder hacerlo, para alcanzarte y quedarme por fin para siempre contigo...
Cuenta hasta tres y regresa, cuento hasta mil y no estás, cuento las noches que pasan y los días me saben igual, cuento las olas que van y regresan, cuento los granos de arena, los autos que pasan, las gotas de esa fría lluvia, que te oculta en mi garganta ahogándome despacio y sin contemplaciones... apagando mi voz, quedándome ausente, intentando sellar mis ojos y borrar los días del presente que no estaba contemplado... cuento las piedras y los grillos, las noches que eran tuyas y los días que no quiero, cuento las letras, se pierden mis ganas, cierro mis ojos y detienes el tiempo, entre besos y risas y fotos, entre sueños, recuerdos y flores rotas, entre líneas secas, y un presente que te porta como ayer, un presente que te aleja y me recuerda que no te olvido ni poco ni menos ni nunca... un presente que no quiero, un dolor tan real y traicionero, una lágrima rueda despacio, y de nuevo me asalta la impotencia y la rabia de saber que lo único que hay de por medio entre el abismo que nos separa es intentar aceptar cada día que no volverás...



