
Hace un año estabas conmigo, entrelazando mis manos a tu mundo, a tus pasos, a tus sueños, me regalabas sonrisas y besos alternos, me regalabas palabras y susurros cálidos, me regalabas tu tiempo, tus bromas, tu cuerpo, para adornarlo de besos y abrazos, de mordiscos de miel y caricias de seda… hace un año … Y ahora, a tan sólo 20 días de haberte perdido, tus palabras retumban en mi cabeza agujerando los recuerdos que dejaste colgando entre los nudos de mis cabellos... retumban tan fuerte que martirizan la soledad que me oscurece por debajo de mis sábanas...
“Quédate conmigo” me dijiste, sujetando mi mano tan fuerte, y oscureciendo tus ojos de miedo y desesperanza, y sujetaba yo tu mano también para suplicarte que me llevaras contigo, entre disparos de impotencia y rabia de verte partir, entre una tristeza resignada y el dolor de no volver a verte… me haces tanta falta, te extraño mucho, demasiado, te fuiste, me dejaste, ahogandome en el mar de tus recuerdos, tus risas y tus besos, entre el aroma de tu cuello y tu piel tan delicada, entre susurros y miradas, entre silencios y sonrisas obligadas, “Quédate conmigo” ahora soy yo quien te lo pide, tu mano ya no está para apretarla, tus ojos se han cerrado en el olvido, la rabia aumenta, la tristeza enmudece y me rompe en mil pedacitos, y qué hago con el vacío que porta tu nombre? Qué hago para enterrar este horrible sueño del que quiero despertar, para volver a ver esos, tus ojos que se clavaban como aguja en mis pupilas, para volver a sentir esas, tus manos que formaban mi cuerpo y lo derretían, esos tus labios que entrelazaban los míos, envenenándome el alma, cautivándola para darle cobijo, perdiéndose en tus trazos… se han cerrado tus ojos junto con mis sueños alados, te llevaste mi sombra, dejándome opaca y sin rumbo, te ocultaste en la noche y se perdieron mis lunas, aguijonando recuerdos, atrincherando mi vida sin presentes ni furturos… dejándome tan sólo tus dos últimas lágrimas, tus manos frías sobre las mías y un " Te quiero " que adornará las noches que me falten por dormir... y me da miedo, me da mucho miedo despertar mañana sin acordarme del sonido de tu voz, de la luz de tu mirada, del aroma de tu piel, de tus palabras y los besos que se quedaron tatuados por debajo de mi piel… llévame contigo, que me duele tanto estar sin ti, cual si fuera un alma vagabunda, muriendo sin poder morir… Regresa pronto entre sueños y adorna de nuevo mis noches, aunque sea sólo así, en sueños y no te olvides de mi, te estaré esperando cuando me toque a mi, la hora de partir…


