El olor a tabaco me recuerda a ti . . . le pongo atención a la música, tu nombre se empieza a dicipar con el viento que se cuela por mi ventana, que le impregna ese aroma tan tuyo a los asientos de mi auto, a mi cabello, a mi ropa, a mis labios, a mi lengua, a mi garganta . . . ya no pienso, ya no siento, ya no quiero. . . nada más esta el acelerador, mi cigarrillo, Hoppipolla y yo, sintiendo como la nicotina bloquea mis neurotransmisores, viene esa sensación de suavidad, de ligereza, comienzan las punzadas en mi cabeza, me siento mareada, no del cigarrillo ni el sabor a cereza, sino de ti y tus frases entreabiertas, poquito sinceras poquito rotas, poquito tuyas, poquito mías. . . comienza a llover, gotas frías en mi parabrisas, gotas frías en mi rostro . . . Hoppipolla retumbando en mi cabeza, nicotina de tus besos y tus palabras armando el rompecabezas de mis pensamientos. . . bloqueando mis señales neuroquímicas, bloqueando mis sinápsis . . . el sabor a tabaco me sabe a ti.



