Sunday, June 03, 2007

La Casa del Pajarito


Hasta hoy me enteré que mi casa es un símbolo importante en la vida de dos personas, que, ha decir verdad, jamás se me hubiera ocurrido que fueran precisamente ellas dos...
.
Una vez, hace poco más de 10 años, estaba Margarita en mi jardín, que en ese entonces tenía escasos 5 añitos, cuando vio que desde lo alto de uno de los dos pinos se cayó un pajarito azul, que al parecer acababa de nacer y que todavía tenía restos de cascarón en sus plumitas y en su cuerpecito indefenso, ella como toda niña curiosa lo quiso levantar y regresarlo a las ramas de aquel pino, pero mi "abuelita" le dijo que como se había caído, la mamá pájara ya no lo iba a reconocer ni mucho menos aceptar en su nido y que pronto moriría, como fue tanta la insistencia de la niña en llevárselo, su mamá terminó aceptando al nuevo inquilino, ésta última le daba de beber con sus dedos gotitas de agua, lo alimentaba con masita y alpiste; cada día, Magui regresaba de la escuela y lo primero que hacía era ir a ver cómo estaba el dichoso pajarito azul, hasta que un día, cuando su mamá regersó del trabajo, lo encontro muerto en su almohada, como Magui todavía no regresaba de la escuela, su mamá lo enterró en una maceta y preparó su mentira piadosa. Una vez que su hija regresó de sus labores escolares, y se percató de que el pajarito no estaba, su mamá se detuvo a decirle que la mamá del pajarito había ido por su hijito y se lo había llevado a su nido porque lo extrañaba tanto como ella extrañaba a Magui cada vez que ésta se iba a la escuela, a lo que la niña respondió que entonces el pajarito estaba más contento por estar con su mamá... desde ese entonces, cuando la Señora venía a visitarnos o venía cerca de mi casa, le decía a Magui que iría a la casa del Pajarito o cerca de la casa del pajarito, y constantemente le servía como referencia para ubicar lugares cercanos o casas vecinas... incluso hasta el día de hoy sigue siendo para ellas la casa del pajarito... y les cuento que hasta hace poco, Margarita se acaba de enterar de la dulce mentira... se siente algo raro pero lindo enterarse de este tipo de situaciones, pero digo que es raro porque para mi siempre ha sido la casa donde he tenido las mejores aventuras de vaqueros, los mejores tiempos medievales, la mejores fortalezas hechas de madera, láminas, troncos, piedras y tierra, el mejor campo de futbol, las mejores guerras de naranjazos, las mejores lluvias de globos con agua, la casa de mi abuelito, que solía regañarnos cada media hora...
.
Los pajaritos hace mucho tiempo dejaron de cantar, sólo llegan visitarnos de vez en cuando, los regaños también hace tiempo que no se escuchan, y a veces mi abuelo viene a visitarnos en sueños... sólo se escucha la quietud de la noche, los grillos y su arrullar... el viento que sopla y trae susurros de aquellos recuerdos que hace tiempo no revivía...