Dónde estás? Me estoy acostumbrando a ti... Eso no es bueno, porque sé de antemano que no vas a quedarte, lo dejaste muy claro y yo también... Pero, inevitablemente me estoy acostumbrando a ti, a ésa forma de mirar, tan delicada y profunda, tan efusiva y tan fría a la vez, tan cambiante, que puedes entregarte en la dilatación de tus pupilas y de repente se vuelve filosa y llena de sensaciones punzantes que hacen que te pierda los pasos, a ésa forma de tocarme, a ésa forma tan tuya de, en cierto modo, adueñarte de mi voluntad que está más frágil que nunca... ésa forma tan tuya de chantajearme con tus besos sutiles, tus besos profundos, tus abrazos tan fuertes, tu cara tan linda, y tu inexplicable forma de comerme en una sola mirada... ése chantaje tan tuyo, que vuelve de cabeza mis ideas y se adueña de nuevo de mi voluntad que pareciera es tu mejor aliada... sin importar si es tan tarde, sin importar si suena el teléfono, sin importar si es mitad de semana o un fin de semana cualquiera...Dónde estás? No sé si en mi mano derecha o en la izquierda, no sé si en mi cuello que deshaces con tus labios, o en mi espalda que aferras entre suspiros y miradas, entre besos alternos y sutiles caricias que te entregan una parte de mi...
Me estás acostumbrando a ti, y a veces me siento traidora de mi misma, por entrgarme a veces, por tener que limitarme para no caer como presa fácil en tus manos, por tener que frenarme y no ser tú el que caiga en las mías, y respiro consciente de que estás conmigo, abrazado a mi pecho, entrelazando mis piernas con las tuyas, entrelazados en una lluvia de minutos que nos vuelven cómplices, una simple lluvia que se evapora al cerrar la puerta del coche y salir en direcciones opuestas, una lluvia de silencios cuando hay alguien más, una lluvia de besos y caricias cuando deslizas tus dedos por debajo de mi blusa y tus pupilas dilatadas comienzan a desencadenar el delirio de mi voluntad inofensiva...
Torbellino de sensaciones, culpabilidad de no poder quererte, no porque no pueda hacerlo, sino todo lo contrario, hacerlo sería tan sencillo, pero a la vez sería una muerte lenta y segura, un escape suicida, porque sólo quieres tenerme a ratos, porque no hay más que ofrecer de tu parte, ni más que yo deba sentir, sería una traición más a mi lista...
Me gustas, me gusta saber que te gusto... me hubiera gustado no nada más pertenecer a tu cama, estaba dispuesta a quererte despacio, a descubrirte día con día, a obsequiarte todo lo que se esconde aquí adentro, sin embargo, tú no estuviste dispuesto a recibirlo, y optaste por tenerme a veces y olvidarme otras... no es un reclamo, simplemente así es... yo lo acepto, yo te tomo, de igual forma me tomas; a veces pareciera que realmente quisieras quedarte, a veces tus ojos dicen más que tus labios, a veces tus besos dicen aun más que tus ojos, a veces tus manos tatúan tus trazos en los míos, volviéndote a adueñar de mis besos y mi cuello, a veces quisiera que te quedaras, a veces quisiera cerrar mis ojos para no descifrar tus miradas... a veces, sólo a veces quisiera cerrar mis ojos para no verte regresar a tu vida sin mi...
Me estoy acostumbrando a ti, sigue siendo igual de malo, sólo espero que no duela tanto el día que decidas partir...



No comments:
Post a Comment