Fue un viaje relámpago... volví a pisar el asfalto de aquella pequeña ciudad ubicada a los pies del Pacífico, fue un muy pero muy corto viaje, lleno de grandes sonrisas y abrazos, de grandes amigos que hace un buen de tiempo no veía... me dio mucho gusto verlos, y verlos bien, contentos, bajo ese clima loco y vulnerable, me gustó volver a recorrer la escuela que no es muy grande y me da más gusto aun que sigan invirtiendo en ella, hay nuevas instalaciones, que involucran los mismos problemas administrativos de siempre (jamás faltarán), nueva gente, y mis viejos amigos... un día, no fue suficiente, pero fue el único tiempo disponible en mi agenda... un viaje un poco cansado por la cantidad de horas de vuelo, pero la vista lo justifica todo, una alfombra de nubes rosadas y blancas como el algodón, un cielo infinito y ése sol rojo que capta toda mi atención y mis maldiciones porque por enésima vez no pude capturarlo con mi camarita, pero a pesar de todo, cuando cierro los ojos puedo volver a ver esos rayos rojos en las alas del aeroplano, los asientos púrpuras por el reflejo de los rayos solares y mis manos y mi cara coloridas con aquél rojo carmín que pocas veces se cuela por las nubes y traspasa mis pupilas. Monday, March 26, 2007
Un paseo por las nubes
Fue un viaje relámpago... volví a pisar el asfalto de aquella pequeña ciudad ubicada a los pies del Pacífico, fue un muy pero muy corto viaje, lleno de grandes sonrisas y abrazos, de grandes amigos que hace un buen de tiempo no veía... me dio mucho gusto verlos, y verlos bien, contentos, bajo ese clima loco y vulnerable, me gustó volver a recorrer la escuela que no es muy grande y me da más gusto aun que sigan invirtiendo en ella, hay nuevas instalaciones, que involucran los mismos problemas administrativos de siempre (jamás faltarán), nueva gente, y mis viejos amigos... un día, no fue suficiente, pero fue el único tiempo disponible en mi agenda... un viaje un poco cansado por la cantidad de horas de vuelo, pero la vista lo justifica todo, una alfombra de nubes rosadas y blancas como el algodón, un cielo infinito y ése sol rojo que capta toda mi atención y mis maldiciones porque por enésima vez no pude capturarlo con mi camarita, pero a pesar de todo, cuando cierro los ojos puedo volver a ver esos rayos rojos en las alas del aeroplano, los asientos púrpuras por el reflejo de los rayos solares y mis manos y mi cara coloridas con aquél rojo carmín que pocas veces se cuela por las nubes y traspasa mis pupilas.
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3 comments:
me gustaría dejarte un mensaje q no esté atado a un texto en particular:
tus palabras son un nuevo arte marcial con espectacular destreza de ataque y defensa; una comida afrodisíaca en una cita a ciegas y el vicio de hacer sinergia con los sentidos. Por lo pronto soy un loco voyeur de tus orgías.
nota mental: corro alto riezgo de enamorarme de tu elección tipográfica.
PD. a veces me transformo en e-mail: jjguaresti@hotmail.com
Hola Juanjo! Es una grata sorpresa leerte, gracias por guardar tus líneas en mi cajón!
Besos
ese juanjo se la rifa =P... xhilo comment jejeje
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