Friday, September 01, 2006

Selva de Asfalto

Por fín tengo mi licencia. Después de poquito más de un mes de haber regresado a mi ciudad a vivir por un corto tiempo; tengo mi auto, con mi copiloto rayado y contento; con mis manos grabadas en el volante y las pisadas de goma en los pedales. Se siente raro entrar en ésa selva de asfalto, entre las caras de los automovilistas estresados, peleándose contra el tiempo que no tienen, peleándose por un carril y una luz verde, por un accidente imprudencial que les hará perder más del tiempo con el que no cuentan, y les hará regalar más pulsaciones de las que su sangre debería de transportar por sus redes periféricas corporales, sin segundos pisos y sin tráfico obligatorio a tempranas horas del día. Pobre ciudad, permanecer así hasta que los semáforos se pongan en intermitente, y hasta que las calles escondan los autos que aterradas están de sentir su fricción descarada e hipócrita.
.
Salen motos por todos lados, carros en sentido contrario, enfrenones, taxistas estúpidos que creen que por derecho de antigüedad pueden clavarse en un cruce de 4, o meterse para dar vuelta a la izquierda aunque vayan en el carril de en medio.
.
Comienzo de mes, informes innecesarios de gobierno que no informan, nada más corroboran el desgaste arbitrario y la falta de conciencia con la que explotan al país que está pidiendo a gritos que regeneremos... inicia el mes, inicia mi vida automovilística dentro de esta ciudad, si, claro que había manejado antes, en otras ciudades relativamente pequeñas, donde la gente está acostumbrada a dar el paso al peatón, donde el tiempo no existe... por el contrario aquí sientes que los sentidos se agudizan y los pulgares se adhieren al claxón... mi copiloto rayado prefiere esconderse entre el freno de mano y la palanca de velocidades aunque ahí abajo no haya bolsa de aire que lo proteja de un golpe... los espejos y retrovisores van alertas sosteniendo la silueta y los colores de los demás contaminadores metálicos que van formados en fila india esperando su turno de ponerse en marcha. De pronto vas a vuelta de rueda, te detienes, te esperas, respiras, quizás cantes la canción de la radio, comienzas a desesperarte, te acuerdas del metro, realmente te impacientas, y sin más ni más te ves estancado en el estacionamiento más grande del mundo.Por fín llegas. Te estacionas, estás a salvo, tú, no tu auto, que se queda expuesto a las manos del algún amante de lo ajeno. Un cristalazo, un tapón de rin perdido, un espejo, un estéreo o algún accesorio personal corre peligro dentro de las afueras de esta gran urbe. Al final de la jornada, recostada en mi cama, me acuerdo que cada día que pase aquí será una probabilidad garantizada de algún susto o algún coraje, y que si la suerte se queda conmigo, seguiré recostándome al día siguiente pensando en cómo aproveché mi día . . .

3 comments:

Anonymous said...

ándele mayra, usted puede!

lina

Wolfgang said...

Regreso una vez mas, como fue prometido, para discernir sobre estos temas tan extensos... en este caso, las carreteras, los transeuntes, los semaforos, gritos, retrovisores y todo ese grupo cuasi teatralizado y tan bien estilizado que nos abordan dia a dia, estan en juego en uno de tus tan delicadas vivencias o en su defecto, apreciaciones sobre la vida misma.
No es nada sencillo el simple hecho de formar parte del sistema, pertenecer a una logia, de por si, a un grupo, sector social o lo que fuere, sin ir mas lejos, esas pequeñas cosas, (virtud que destaco de vos, el siempre ponderar por sobre todo lo demas, las pequeñas cosas... una simple taza de cafe en la mañana, el aroma del mar, la fragancia que desprenden los pastos del campo, como asi... tus zapatillas) influyen de manera determinante a la hora de adentrarse en esa, como bien llamaste, selva de asfalto (en mi dialecto, le llamo "Jungla Urbanizada"), la personalidad, es tan reflejada en la vida de casa como en las carreteras, calles, y demas lugares de transito vehicular, todas esas cosas, nos condicionan, nos amarran, solo depende de nosotros, romper el ciclo de lo inevitable y salirnos del globo terraqueo que nos arrastra hacia lo mas profundo de la masificacion...en resumen, un muy detallado e intenso punto de vista como capitana de un arma tan letal e imprescindible como lo son, los vehiculos...
Te invitaria a recorrer mi pagina con todo placer, pero estoy rearmandola, de todas maneras, seguire escribiendo en cada uno de tus posteos para darte otra cara de la cual puedas observar, a pesard de que coincidamos en demasiadas cosas, besos desde la Argentina Mayra, y gracias por responder a mi anterior respuesta, sigue asi que vas por la senda mas interesante!

Anonymous said...

Hola! Estaré esperando que reabras tu página... de nuevo gracias por tus líneas!
Besos de vuelta hacia el sur