
... 60 minutos de mi tiempo que se cubrieron con una sola inquietud en mi mente: Tú... Mucho más de lo que hubiera imAginado, me asombra creer y pensar que puedo Reconocerte entre una multitud aunque estés de espeladas, o saber que te aproximas al oIr tu voz aún sin voltear a verte, más no podría reconocer tu Aroma ni tu sabor, así que, de qué me sirve escucharte o verte pasar, si mis zapatos se adiheren al pavimeNto y mis palabras se quedan en un silencio profundo que mi garganta se desgarra con la esacasa valentía que hace tartamudear también a mis rOdillas...



No comments:
Post a Comment