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Mi cuerpo está adolorido, cada vez que me siento, cada vez que me agacho, punzadas al subir o bajar escalones... la lluvia de alas anaranjadas, delineadas sutilmente negras con ovalados puntos blancos valió la pena; mil mariposas o más muchas más danzando con la voz del viento, girando al compás de los intrusos y la tierra floja en movimiento, tierra cubierta de huellas y el cielo tupido de insectos..
Bella sensación, detenerse ante majestuoso panaroma, las ramas de los árboles iban tornándose de un color más vivo, mucho más vivo al pasar de los segundos, mis ojos quedaron maravillados y estupefactos, al girar mi cabeza, al levantar la vista, realmente parecía una lluvia de estrellas aladas, ligeros susurros de escamas, sutiles caricias en mi ropa, en mi cabello y en mi rostro... tan sensibles que se ven y lo fuertes que pueden llegar a ser... Todo un bosque de hadas....
Diciembre 29.2006. Santuario El Rosario. Ocampo Michoacán.



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