. . . Son tantas las cosas que quiero plasmar, que siento un revolcón aquí dentro por que unas pelean contra las otras para salir primero del impulso que se trasnforma desde mi cerebro hasta la punta de mis dedos. . .
*
No sé cómo empezar. . . pero tengo que encontrar un punto de partida (*sigh) . . . aquí voy . . .
*
Ayer, desde que me desperté al rededor de las 8 am, mi mente se postró en una sola cosa: cartas, giré mi cabeza lo suficiente para visualizar aquél portafolios que guarda toas las cartas que alguna vez con tanta o poca osadia fueron escritas cada una de aquellas palabras, delicada y sutilmente para mi, por personas que quizás nunca esperé recibir, otras tal vez de "cajón" era esperar recibirlas y otras más esperando que mis ojos pudieran acariciarlas con mi mirada. . . pero una nostalgia invadía poco a poquito ese pensamiento, no quería leerlas, no quería vivir de nuevo esa sensación de emoción al interpretar letra por letra, palabra por palabra, no quería recordar lo importante que fue leer lo que muchas veces no se animaron a decirme a la cara.
*
De pronto las casualidades no tan casuales de las circunstancias me llevaron al cajón de mi buró, donde se encontraban más cartas, poemas y mi diario (que dejé de escribir hace muuucho tiempo) entonces tomé la primera carta y la abrí, la segunda, la tercera, tomé el portafolios y lo abrí, saqué las cartas y comencé a sentir aquellas emociones que había olvidado, encontré algunas de personas que no me acordaba, me habían regalado algunas líneas y uno que otro pensamiento, pero dentro de todas ellas, había dos en especial, que me hicieron recordar lo mucho que sufrí al perder a dos de mis mejores y más preciosas amigas; me dieron ganas de tomar el teléfono y marcarles (si no lo hice fue porque ahora no sé dónde viven), ganas enorme de detener el tiempo y regresar a ese momento en donde muchas palabras se quedaron omisas. . . y me sentí tan afortunada en recordar todo lo que viví con ellas cuando estuve a su lado, fue bello de verdad, lo fue!
*
Recordé amigos que tienen un lugar muy importante en mi. . . recordé anécdotas, chistes, bromas, travesuras, y cuando me di cuenta había vuelto a vivir los mejores momentos que tuve en esos 12 años de haber vivido en está ciudad que crece y crece. . . y que después de 4 años, comprendo que las tonterías que nos "atormentaban" no tienen relevancia alguna ahorita. . . pero el olvido se ha hecho cada día más fuerte, más amigo. . .
*
Al menos yo todavía no las he olvidado, no puedo, y nunca lo haré!! Siempre las llevo conmigo, porque sé que ustedes también me portan en alguna de sus sonrisas . . . Espero que se hayan salido con la suya en todo aquello en lo que pusieron todas sus esperanzas e ilusiones. . .
*
"Cumplan sus sueños, que para eso eson!"
*
Las extraño y las extrañaré siempre! Y no a diario, pero consantemente me preguntaré qué fue de ustedes, si han logrado todo lo que se han propuesto. . . si se acuerdan de mi . . .
*
Para: Pua, Denicienta, Güerita color de café.
*
No sé cómo empezar. . . pero tengo que encontrar un punto de partida (*sigh) . . . aquí voy . . .
*
Ayer, desde que me desperté al rededor de las 8 am, mi mente se postró en una sola cosa: cartas, giré mi cabeza lo suficiente para visualizar aquél portafolios que guarda toas las cartas que alguna vez con tanta o poca osadia fueron escritas cada una de aquellas palabras, delicada y sutilmente para mi, por personas que quizás nunca esperé recibir, otras tal vez de "cajón" era esperar recibirlas y otras más esperando que mis ojos pudieran acariciarlas con mi mirada. . . pero una nostalgia invadía poco a poquito ese pensamiento, no quería leerlas, no quería vivir de nuevo esa sensación de emoción al interpretar letra por letra, palabra por palabra, no quería recordar lo importante que fue leer lo que muchas veces no se animaron a decirme a la cara.
*
De pronto las casualidades no tan casuales de las circunstancias me llevaron al cajón de mi buró, donde se encontraban más cartas, poemas y mi diario (que dejé de escribir hace muuucho tiempo) entonces tomé la primera carta y la abrí, la segunda, la tercera, tomé el portafolios y lo abrí, saqué las cartas y comencé a sentir aquellas emociones que había olvidado, encontré algunas de personas que no me acordaba, me habían regalado algunas líneas y uno que otro pensamiento, pero dentro de todas ellas, había dos en especial, que me hicieron recordar lo mucho que sufrí al perder a dos de mis mejores y más preciosas amigas; me dieron ganas de tomar el teléfono y marcarles (si no lo hice fue porque ahora no sé dónde viven), ganas enorme de detener el tiempo y regresar a ese momento en donde muchas palabras se quedaron omisas. . . y me sentí tan afortunada en recordar todo lo que viví con ellas cuando estuve a su lado, fue bello de verdad, lo fue!
*
Recordé amigos que tienen un lugar muy importante en mi. . . recordé anécdotas, chistes, bromas, travesuras, y cuando me di cuenta había vuelto a vivir los mejores momentos que tuve en esos 12 años de haber vivido en está ciudad que crece y crece. . . y que después de 4 años, comprendo que las tonterías que nos "atormentaban" no tienen relevancia alguna ahorita. . . pero el olvido se ha hecho cada día más fuerte, más amigo. . .
*
Al menos yo todavía no las he olvidado, no puedo, y nunca lo haré!! Siempre las llevo conmigo, porque sé que ustedes también me portan en alguna de sus sonrisas . . . Espero que se hayan salido con la suya en todo aquello en lo que pusieron todas sus esperanzas e ilusiones. . .
*
"Cumplan sus sueños, que para eso eson!"
*
Las extraño y las extrañaré siempre! Y no a diario, pero consantemente me preguntaré qué fue de ustedes, si han logrado todo lo que se han propuesto. . . si se acuerdan de mi . . .
*
Para: Pua, Denicienta, Güerita color de café.



No comments:
Post a Comment