Wednesday, July 20, 2005

Hubo veces . . .

. . . Hubo veces que llegué a sentirme tan unida a ti, formando solamente un espacio, complementando sueños, miradas, caricias, complementando besos, pensamientos, caminos. . .

*

Llegué a sentirte tan mío, llegué a sentirme tan tuya, unidos invisiblemente con un hilo bordando tu alma con la mía. . .


Otras tantas de aquellas veces, se fueron disipando los momentos, donde tú regresabas a tu mundo y yo sólo podía contemplarlo, intentando entenderlo y habitarlo. . . solamente fui expectador de tus incanzables luchas de encontrarte, de escupir los demonios que te llevaban fuera de mi alcance. . . pero muchas otras veces, te viste mirando aquél cielo cubierto de fugaces estrellas, sujetando mis manos como si fueras a perderlas, sujetando mis labios como si se acabara el tiempo, sujetando mi mundo para hacerlo retrógrado.

*

Entre esas estrellas y auroras boreales, yo sujetaba cada mirada que gritaba tus miedos, que deleriaba por congelar ese momento en la arena. . . cada palabra que me diste se quedó envolviendo parte a parte mi alma, succionando cada poro, cada idea, cada latido. . . era como sentirse atrapado de ese algo de lo que no quieres escapar nunca, nunca, nunca... de un capullo de sensaciones compartidas, secretas y tuyas, sólo tuyas. . .
*
Envuelta entre tu mundo y el mío, conteniendo esas ansias de tenerte, amarraditas a mis muñecas, sabiéndote tan mío y tan ajeno, sosteniendo mis susurros en tu cuello. . .

*

Hubo veces que me abrazabas con tal fuerza, como si no quisieras que partiera. . . tus brazos rodeaban cada intento de lejanía y tus ojos suplicaban un minuto más suspendido en nuestro espacio. . .

Pero hubo otras, que simplemente me dejaste sola, sin ganas de partir porque ni siquiera estabas, sin ganas de mirar mi propio reflejo porque te lo habías llevado todo, por que me llevabas amarradita a tus muñecas. . . porque había días en que yo me sentía tan tuya. . . y tú tan lejos y tan frío. . . en aquél mundo solitario que construyes para sentirte seguro de no tener nada. . . aunque mis susurros sigan pendiendo de las líneas de tu cuello, aunque te escriba envuelta en tus palabras compartidas y en tus miradas constantes, en tus labios desabridos y en tus reproches cortantes... aunque sigas atormentando mis sueños y aunque éstos ya no te pertenezcan. . .

2 comments:

Anonymous said...

Ciertamente este post es demasiado personal y me da no se que hacer un comentario inapropiado, pero la forma en que describes cada momento de felicidad tanto como desesperanza es sumamente bella.

Te ha quedado un escrito muy bonito, aunque el significado es muy tuyo, muy propio...

Anonymous said...

...muy mío?... si ta vez me sienta un poco egoísta, pero sé que tanto aquí como más allá del azu profundo, la feicidad y la desperanza es compartida... sabes por qué abrí este espacio? Simplemente porque a veces las palabras se conglomeran en mi garganta y no salen de la forma "bella" como me gustaría que escaparan de mi... y entonces pueden entender porqué es tan difícil a veces acomodar las líneas y aventaras... y a veces se siente más bonito toparse con unos cuantos renglones para quedarnos sin habla... no hay nada detrás de esas palabras que no hayan leído... Bellos son los sentimientos, éstos salen y nosotros nos atrevemos a plasmarlos en unas cuantas hojas arrugadas... para darle sentido a nuestro propio sentir, que ironía... Tú si que escribes cosas bellas!!! Aún sintiéndote nada!Gracias! =)